
JCB continúa avanzando en su apuesta por el hidrógeno como alternativa para la descarbonización de la maquinaria de construcción. La compañía ha vuelto a poner de manifiesto el potencial de esta tecnología con el JCB Hydromax, que ha alcanzado una velocidad media de 406,320 mph (653,909 km/h) en las salinas de Bonneville, en Utah (Estados Unidos). Más allá del récord conseguido, el proyecto busca demostrar las posibilidades de los motores de combustión interna alimentados por hidrógeno en aplicaciones que requieren elevados niveles de potencia y rendimiento.
La compañía lleva años trabajando en esta tecnología y ha invertido más de 100 millones de libras en el desarrollo de motores de combustión interna de hidrógeno. JCB considera que esta solución puede desempeñar un papel especialmente relevante en la maquinaria pesada, donde la electrificación mediante baterías puede presentar dificultades debido a las necesidades de autonomía, potencia y recarga en obras alejadas de la red eléctrica. Entre sus ventajas, la empresa destaca unos niveles de potencia y par similares a los motores diésel, tiempos de repostaje reducidos y la posibilidad de aprovechar conocimientos, herramientas y sistemas de mantenimiento ya presentes en el sector.
El proyecto Hydromax se suma a otros desarrollos de JCB destinados a impulsar el uso del hidrógeno en la construcción, como la retroexcavadora 3CX Hydrogen, los manipuladores telescópicos Loadall o sus soluciones móviles de repostaje. Con estos avances, la compañía pretende demostrar que el hidrógeno puede ofrecer una alternativa viable para aquellas aplicaciones en las que las baterías resultan menos prácticas, contribuyendo al objetivo de reducir las emisiones de la maquinaria sin renunciar a las prestaciones necesarias para afrontar los trabajos más exigentes.

