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Entrevista a Juan José Torres, Presidente de ASEAMAC

30/11/2012

El Presidente de ASEAMAC, D. Juan José Torres, Director General de TST, afronta la nueva etapa iniciada por la asociación con la máxima ilusión.

Su ilusión y el convencimiento de que el asociacionismo es una de las claves para dar respuesta a los importantes retos que debe resolver el sector, se transmite en cada una de las palabras que nos hace llegar en esta entrevista.

 

Entrevista con D. Juan José Torres, Presidente de ASEAMAC

1. ¿Quién es el interlocutor de esta entrevista?

Mi nombre es Juan José Torres y soy el Director General del Grupo Torres, grupo representado dentro del alquiler por la empresa Torres Servicios Técnicos TST.

2. ¿Cuál es y ha sido su relación con la actividad del alquiler?

TST es una empresa nacida en 1975, especializada en el alquiler de maquinaria. Dispone de divisiones una serie de divisiones dedicadas a operaciones dentro del ámbito de la construcción: de secado de obra, ventilación, ya sea de túneles como de espacios confinados, bombeo de agua y grupos electrógenos.

Además, también trabajamos en otros ámbitos, como puede ser el alquiler de equipos de aire acondicionado, calefacción o grupos electrógenos para eventos, industria y ambientación.

TST es un negocio familiar, fundado por mi padre, José Torres González, y yo trabajo en ella desde que tengo uso de razón, asumiendo desde hace unos quince años la dirección general del grupo.

3. ¿Cuál es su rol en ASEMAC? ¿Desde cuándo lleva implicado y participando activamente en el mundo asociativo?

Actualmente soy el presidente de ASEAMAC, un puesto que implica actuar como portavoz de una junta directiva que confía en ti, función que desempeño desde hace un año y medio.

Puede decirse que soy la imagen visible de la asociación ante cualquier incidencia, consulta o, como en este caso, una entrevista.

Mi labor en la junta directiva de ASEAMAC comenzó, sin embargo, mucho antes, hace unos cuatro años, como vocal en esa misma junta directiva, cargo que compaginaba con la participación en otras asociaciones empresariales; digamos que soy una persona muy vinculada al mundo asociativo.

Creo en el movimiento asociativo como instrumento para la defensa de los intereses de las empresas frente a los grandes estamentos nacionales, ya sean públicos o privados.

En fin, mi intención siempre ha sido intentar ayudar en la medida de lo posible a desempeñar esa labor de defensa de intereses empresariales.

4. ASEAMAC ha iniciado una nueva etapa, ¿cómo definiría usted este nuevo periodo?

Este es un nuevo periodo muy ilusionante. ASEAMAC lleva 17 años de vida y durante todo ese tiempo ha tenido una misma gerencia, una que en los últimos años, por discrepancias, pasó por dificultades.

Por ese motivo decidimos darle un nuevo aire, contratando a una empresa especializada en asociaciones empresariales (RABUSO), con la que ya teníamos contacto debido a su trabajo en CONFALQ, donde ejercemos la vicepresidencia.

Lo que tratamos es dotar de mayor dinamismo a la asociación e intentar atacar los temas más candentes y que más nos preocupan en este momento.

5. ¿En qué van a notar los asociados esa nueva etapa de ASEAMAC?

Principalmente en que tendrán instrumentos que les permitirán comunicarse con la nueva gerencia y la secretaría, encontrándose con una mayor especialización de los diferentes departamentos.

La anterior gerencia estaba especializada en derecho, pero ahora van a encontrar otros departamentos además de ese. Además, van a notar una presencia mucho más activa en la CNC, en las relaciones con los diferentes estamentos y skateholders nacionales, donde se requiere de nuestra presencia y de una posición fuerte que defienda nuestros intereses.

6. ¿Qué cambios o nuevos objetivos debería perseguir ASEAMAC?

Hemos planteado unos objetivos concretos y claros.

En primer lugar está la comunicación con los grandes operadores de la construcción, a quienes hay hacer entender que no pueden seguir pagándonos a 240 días oficiales y casi 300 reales, hacerles entender que las condiciones que nos están imponiendo para el alquiler de maquinaria no nos permiten sobrevivir y las empresas nos estamos muriendo poco a poco, porque los precios son muy bajos, la rotación es muy baja y la forma de pago es larguísima.

Este es el punto más candente ahora mismo y un objetivo en el que vamos a centrar muchos esfuerzos.

Pero hay más, por supuesto. Vamos a trabajar muchísimo la formación en todos los ámbitos y a no dejar nunca, nunca, de lado la seguridad, que es la parte más importante. A fin de cuentas, trabajamos con máquinas y hay personas implicadas, personas a las que debemos respetar y formar.

Sin embargo, esa formación debe ir más allá, entrando también en la formación en la evaluación de costes, una que nos permita entender que determinadas prácticas de precios son complicadas de mantener para la supervivencia de las empresas.

Esas serían las líneas principales: el diálogo con los clientes, para que los asociados se vean favorecidos por unas mejores condiciones de contratación, la formación a todos los niveles y la seguridad.

7. Acercándonos ya al final de este 2012, ¿cómo valora estos años pasados para el sector del alquiler de maquinaria? ¿Qué retos esperan al alquiler en los próximos años?

El sector tocó techo en el 2007, en aquellos años maravillosos en los que no dábamos a basto a servir máquinas, firmábamos líneas de leasing en enero e incorporábamos máquinas antes de final de año.

Sin embargo, a mitad de ese 2007, todo empieza a pararse y se inicia una caída progresiva de la que todavía no hemos visto el final. Este año ha sido, posiblemente, el peor de toda la crisis.

Son momentos muy duros. En cada reunión en la que tomamos parte, sólo hablamos de supervivencia.

Prácticamente ninguna empresa del sector del alquiler de maquinaria de construcción está ganando dinero, todos estamos en números rojos al final de nuestras cuentas de explotación.

Eso nos ha enseñado cosas, nos está demostrando que en esta situación será difícil que podamos seguir existiendo.

Una situación de la que también hemos sacados conclusiones importantes. La primera de ellas es muy clara: hace falta más unión. Está claro que como pequeños operadores no podemos soportar esta situación.

Poquito a poquito, en España se van dando fusiones de empresas que se complementan, ya que hay empresas que son fuertes en elevación, otras en movimiento de tierras, otras en grupos electrógenos, otras son fuertes en clima,… se trata de que uniones de empresas puedan atacar el mercado de una manera más eficaz para sobrevivir.

Hay que tener en cuenta que los años venideros no van a ser mejores. Si miramos la evolución de los precios y los índices de rotación en otros países que han salido de la crisis, vemos que no es algo que se haya hecho de golpe, sino de forma paulatina.

Eso nos indica que debemos ser más eficientes y mejores empresas.

La segunda conclusión, que nos deja una vía ineludible para el que pueda hacerlo: es buscar otros mercados. Muchos de nuestros operadores ya están trabajando en Sudamérica, o en Rumania, Bulgaria, Polonia,… en mercados emergentes.

Hay que intentarlo, aunque es cierto que para acudir a esos mercados hace falta fondo y ahora mismo está un poco complicado tener ese fondo.

8. En su opinión, ¿cómo podría ayudar ASEMAC a superar esos retos?

En principio, ASEAMAC tiene que ser el vehículo que dinamice la buena relación entre las empresas del sector. En estos momentos ASEAMAC tiene un número de asociados insuficientes, estamos en una campaña activa de captación de asociados, con una importante reducción de cuotas a la asociación, con la idea de que debemos ser muchos más, para entre todos conseguir romper determinadas tendencias del mercado.

ASEAMAC tiene que ser ASEAMAC, porque sólo la unión nos llevará a la fuerza.

Eso es algo que es evidente, ya que ni los grandes operadores de este país han conseguido defenderse en un territorio tan hostil, y no lo han conseguido por no entender que juntos, entre ellos o con otros operadores, pueden competir con más fuerza y marcar pautas de mercado.

Nosotros queremos unirlos a todos, queremos profesionalizar empresas, queremos formar empresarios y conseguir afrontar los restos que nos vienen, que no van a ser fáciles.

9. ¿Qué le diría a las empresas del alquiler, para que se animen a asociarse a ASEAMAC?

Lo primero que les diría a una empresa del alquiler es que nos conozca, que podamos hablar con ella, que nos deje atravesar esa puerta, que tengamos una reunión y que podamos decirle lo que queremos hacer, que vea dónde le podemos ayudar, todo lo que hemos hecho durante estos 17 años, que ha sido mucho, que se han hecho muchas gestiones y ayudado mucho a la evolución de este sector.

Les diría también que nos conozca y, una vez que nos haya conocido, que nos juzgue.

Que vea nuestros instrumentos, como una página web donde va a poder encontrar herramientas como sentencias judiciales, estudios de mercado, fichas técnicas de equipos, asesoría legal, consultas vinculantes que ya se han realizado…

Se trata de aprovechar una serie de valores que ASEAMAC le puede dar, bien por medio de una imagen, como la página web, o en encuentros personales como nuestras asambleas, en las que puede compartir puntos de vista e ideas de negocio o incluso encontrar socios para atacar otros mercados.

Ahí podemos transmitir la certeza de que una empresa como la mía lo tiene muy complicado para entrar en un mercado como el de Rumanía, pero tres como la mía, como la nuestra, ya hacemos un paquete interesante para atacar cualquier otro mercado.

Y eso sólo vamos a conseguirlo por la vía de las asociaciones empresariales, como ya se está haciendo desde otras asociaciones para atacar mercados que hace años parecían impensables.